Quiero que este sitio dibuje una sonrisa en tu cara.

Quiero que te recuerde que has estado en mi pensamiento.

Quiero que te diga que eres un ser maravilloso.

Quiero que sea una hermosa parte de este día.

Y quiero que cada vez que lo visites; este sitio te haga recordar que fue creado solo porque .......

Eres muy especial para mi !

Este blog no lo haré con la finalidad de relatar experiencias aunque se que terminaré relatando algunas , lo que deseo plasmar aquí es mi alma, mi sentimiento y mis temores (si se cruza alguno de nuevo), puede que solo me limite en ocasiones a plasmar reflexiones, dudas o descubrimientos . además de algo que se me ocurra escribir para TI .

domingo, 23 de mayo de 2010




La figura del sumiso (sacado de alguna parte)
La persona que ejerce como sumisa, entrega gradualmente su voluntad a la de su ama; para ello han de establecerse comunicación (el sumiso ha de abrirse a la hora de expresar sus ideas y sensaciones ante las situaciones que surgen) y confianza, necesarios para aproximarse a la entrega total a través de la cual puede funcionar la relación BDSM. Es decir, que mientras que el amo puede entregar cosas al sumiso, el sumiso se entrega al amo. No ha de esperar recompensas, aunque vaya a obtenerlas; su determinación ha de venir de esta entrega, aunque la gratificación bien administrada por parte del amo sea un ingrediente esencial a la hora de que el sumiso pueda seguir superando sus límites para entregarse por completo. Al igual que la figura del amo puede tener peligros por su aproximación psicológica, sucede con el sumiso; así es por ejemplo cuando hay un afán autodestructivo, en la intención de cargar al amo con los problemas propios, el intentar dejar de ser "yo" a través de la experiencia. Se considera un error y problema, cuando esta intención se hace explícita y busca por tanto el sumiso un objetivo intentando "dominar desde abajo" -- y tanto respecto a la autodestrucción como en cuanto a la búsqueda del interés propio del sumiso.
Parte del objetivo, es que el sumiso de salida a través del BDSM a sus propios sentimientos de sumisión reprimidos, entregándose hasta el punto en que ya no se controla a sí mismo, al desnudo, pero a la vez seguro y aceptado. Es comprensible aquí el miedo a que el otro tome un control que uno ya no posee, pero al tiempo un objetivo esencial; para ello la necesidad de la confianza absoluta para la entrega, por ello la necesidad de un amo que aprecie el regalo que le ofrece la persona sumisa y pueda actuar en consecuencia ayudándola a lo largo de su experiencia.
En este punto, no puedo encontrar un punto de vista vainilla para contrarrestar este tipo de relación. Los estándares vainilla parecen inadecuados para expresar mis emociones. Si el Amo estuviera haciendo esto en un contexto vainilla, la gente estaría gritando que es un abuso físico y emocional.
Mi bienestar está en las manos del Maestro. Mi vida está concentrada en complacer a un sádico. Soy responsable de rendir mi ego, mi sentido del "yo" a la voluntad de mi Amo. Es la vida que elegí .El Ego no juega ningún papel ahí. Conozco ese sentimiento; el ego también es responsable de poner en pie los mecanismos de defensa de uno. Para mí es importante estar "sin defensas" ante mi Amo.

1 comentario:

  1. Mami, una gran explicación del ser sumisa (o), cada vez queda mas claro para mi. :)

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yo

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