
En medio del sonido de la noche, mi ser aclama por ti. El brillo del silencio y la luz de la oscuridad, quieren una palabra tuya. Decirle a la inmensidad "Té extraño" no es más que decir nada; esa palabra no tiene significado sino es entendida por tu mente y escuchada por tus oídos. Te necesito con el cuerpo y con el espíritu, Haz que tu voz me proteja y seré tuya como tuyo es ya todo el valor de mi vida; como ya son tuyas mis sonrisas, mis palabras, mi aire,... Hazme tuya igual que el tiempo a los suspiros. Haz de mi vida a tu lado un capricho y transformaré la muerte que me consume en la luz que te despierte cada mañana, en el aire que infle tu pecho y en tu reserva de alegría si en algún momento lo necesitaras. Hazme tuya y seré tu dolor si así lo quieres, tu valor si no lo encuentras o tus palabras si te vence el silencio. Hazme tuya y no seré nada ni nadie si es así como lo deseas...












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